Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros (Groucho Marx)

Este blog pretende ofrecer al visitante un chiste nuevo al día durante todo el año. Los habrá de todo género y calidad. Largos y cortos. Buenos y malos. Simpáticos, irreverentes, grotestos, de alto contenido sexual y propios de la astracanada más sonada.

Nadie está obligado a leerlos pero cualquier comentario es bien recibido.

O no.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Saltarse un semáforo

Un coche se salta un semáforo en rojo y es convenientemente detenido por un guardia civil.

-Caballero -informa el agente-, se ha saltado usted un semáforo en rojo.

-Lo siento -responde, azorado, el infractor- pero es que, vera, soy daltónico.

-¿Y qué pasa con eso? -replica el guardia civil- ¿En Daltonia no hay semáforos?

lunes, 23 de agosto de 2010

El papel y el bocata

¿Qué le dice el papel higiénico al bocata de calamares?

"A la salida te espero".

viernes, 20 de agosto de 2010

El feo y los condones

Un señor tremendamente feo entra en una farmacia levemente azorado. Titubeante, se acerca al dependiente y dice:

-Disculpe... querría una... una caja de condones.

El farmaceútico, sonriendo, responde:

-Claro que sí, hombre. ¡Pero no sea vergonzoso y quítese la máscara!

jueves, 19 de agosto de 2010

La profesión de los padres

-¿Profesión de su padre?

-Cura.

-¿Profesión de su madre?

-Monja.

-Vaya... ¿Colgaron los hábitos?

-No. Se los subieron un poco.

lunes, 16 de agosto de 2010

Veteranos de guerra

Un joven acompaña a su abuelo al club de veteranos de guerra y, en un momento dado, siente la imperiosa necesidad de ir al baño a evacuar las aguas menores.

Entra en el lugar y observa que hay tres ancianos de cara a la pared, orinando. De uno de ellos salen dos chorritos, del otro salen cinco y del tercero salen dieciocho.

Asombrado, y movido por el ímpetu algo desvergonzado de su edad, interroga a aquellos hombres sobre semejantes portentos.

-En mi caso -dice el primero- es consecuencia de un bayonetazo en mis partes inflingido por un maldito francés en la batalla de Verdún.

-En el mio -expone el segundo- es el resultado de la explosión de una granada italiana mientras luchábamos en Montecasino.

-Pues en el mío -sentencia el tercero- es por culpa de esta bragueta china, que no me la he podido bajar a tiempo.

domingo, 15 de agosto de 2010

Los bestias

Era un pueblo de gente tan bestia, tan bestia, tan bestia que al Cristo de la iglesia en vez de crucificado lo tenían acojonado.

viernes, 13 de agosto de 2010

El dilema de los pedos

-Papá, ¿los pedos pesan?

-No, hijo mío.

-Entonces me he cagado.